Cómo deshacerte de los malos hábitos: el método de sustitución + el experimento de las hermanas Polgár
Los malos hábitos no se eliminan, se sustituyen. Descubre cómo tu entorno determina tus decisiones y qué nos enseña un polémico experimento familiar.
Haced que lo perjudicial sea poco atractivo
¿Cómo librarse de los hábitos nocivos y destructivos?
La respuesta es sencilla: hay que hacer que el hábito resulte poco atractivo.
Existen muchos hábitos que cubren la misma necesidad. Y el que tenéis ahora no es necesariamente la mejor forma de resolver el problema.
Supongamos que estáis cansados y aburridos, y decidís compraros unas cuantas cervezas. Pero por ese mismo dinero podríais pillar un videojuego en oferta o una novela interesante. La cerveza os dará placer solo hoy, mientras que el juego os entretendrá durante días o semanas. Y leer una novela, además de ser apasionante, mejorará vuestra expresión y os convertirá en personas más interesantes con las que charlar. Así, la próxima vez que estéis cansados o aburridos, también os habréis ahorrado el dinero de las birras.
Nuestro comportamiento depende de cómo interpretamos los acontecimientos que nos suceden.
Por ejemplo, dos personas pueden ver un cigarrillo de forma muy distinta. Una siente ganas de fumar, mientras que la otra percibe un sabor y un olor repugnantes.
Un mismo estímulo puede provocar sensaciones diferentes, y lo mismo ocurre con la cerveza: ahora podéis pensar que es tirar el dinero.
Y una vez más sobre la importancia del entorno, en el contexto del trabajo con hábitos destructivos y perjudiciales.
La gente come dulces simplemente porque los ha visto sobre la mesa. Si queréis hacer algo, colocad lo necesario en un lugar visible y accesible.
Ahora mismo vivo en una sola habitación, pero está claramente zonificada. Y nunca incumplo las zonas con acciones que no les corresponden.
Por eso, cuando me siento en el escritorio, me pongo a trabajar. Cuando me siento en el sillón, me pongo a leer. Cuando me tumbo en la cama, me pongo a ver algo.
No dejéis que los contextos del entorno se mezclen y eliminad los estímulos y disparadores que activan los malos hábitos.
Y a continuación, un ejemplo interesante y ejercicios prácticos