La cruda verdad: no es culpa tuya que estés en el paro
El mercado del copywriting ha caído un 60-80%. Los salarios llevan estancados dos años. No eres tú quien falla — es la economía la que se encoge.
Mañana. Café. Abres el correo — el silencio más absoluto.
Miras los mensajes — nada. Te pasas por un portal de empleo — candidatura rechazada. Otra más.
Entonces abres LinkedIn. Y ahí — todo el mundo triunfando. Uno ha lanzado un curso. Otro ha cerrado una ronda de financiación. Otro se ha mudado a Dubái. Posts de victoria, sonrisas, "agradecido por esta oportunidad."
Mientras tanto, tú vas por el rechazo número cuarenta y siete de este mes. O simplemente silencio. Que, siendo honestos, puede que sea peor.
Y empiezas a pensar: ¿será que algo falla en mí? ¿Me habré quedado atrás? ¿El mercado ya no es para gente como yo?
Vamos a analizar esto. No basándonos en sensaciones — basándonos en números.
Qué está pasando en el mercado
Aquí tenéis informes del sector de 2023–2025 que muestran una tendencia general de un 60-80% menos de puestos de copywriting.
Juniors, perfiles medios, seniors — en todos los niveles, caídas brutales. Editores — lo mismo.
¿Y los salarios? En 2023, los juniors cobraban 2.000-2.500€. En 2025 — 2.000-2.500€. Si le sumas la inflación, eso no es crecimiento. Es estancamiento.
¿Qué significa esto? Las empresas ya no necesitan competir por el talento. No hay escasez de especialistas. En cada oferta hay cola hasta la esquina.
Donde antes veías varias ofertas al día en comunidades del sector y portales de empleo — ahora tienes suerte si aparece algo decente una vez por semana.
Esto no es solo tu percepción. Es la realidad objetiva: el mercado se ha contraído.
Por qué ha pasado esto
Primera idea: la IA ha reemplazado a todo el mundo. Pero no es tan sencillo.
La economía se está encogiendo. Los tipos de interés están por las nubes — es más rentable ahorrar que gastar. Los impuestos han subido. Los precios han subido. La gente compra menos.
Cuando la gente compra menos — los negocios pierden ingresos. Los mismos gastos, menos dinero entrando. El colchón sobre el que las empresas estaban sentadas se está derritiendo.
Y cuando un empresario ve cómo sus márgenes se reducen mes tras mes — empieza a recortar. No porque sea cruel. Porque duele.
La IA fue el catalizador. Les dio la excusa para decir: "Vale, podemos tirar sin este puesto." Pero la causa no son las redes neuronales. La causa es la economía.
Te han echado no porque seas mal profesional. Sino porque estabas en el lugar equivocado en el momento equivocado en un mercado que se encoge.
No eres tú
Y esto es lo más importante que hay que entender.
Ahora mismo, todo el mundo lo está pasando mal.
No eres solo tú quien lo está pasando mal. No es que tú en concreto seas un mal profesional que no encuentra trabajo.
Son los tiempos que corren. La economía tiene problemas. Los negocios tienen problemas. Todo el mundo intenta mantener la cabeza fuera del agua.
No te has quedado atrás. No has empeorado. No "se te ha pasado el arroz." El mercado simplemente se ha contraído, y te ha pillado en medio del apretón.
¿Y sabéis qué? Podría haber sido mucho peor. Sigues aquí. Sigues buscando. No has tirado la toalla.
Permiso para respirar
Pero antes de que salgas corriendo a hacer algo — para.
Acabas de sobrevivir a un año brutal. No es una metáfora. El estrés se acumula, el cuerpo lo recuerda. Si has pasado todo el año en "modo supervivencia" — no puedes simplemente darle al interruptor y pasar a "modo victoria."
Permiso concedido: no hagas nada durante una semana. No "descanso productivo." Simplemente nada.
Permiso concedido: cero culpabilidad por hacer maratón de series.
Permiso concedido: deja de compararte con gente que lanzó un curso, escribió un post viral y corrió un maratón el uno de enero.
Una persona quemada no puede construir nada. Primero — recuperarse. Luego — actuar.
Date esa pausa. No es debilidad. Es necesidad.