Tu portfolio no te hará rico: lo que de verdad atrae clientes
A tus clientes les importa poco tu web perfecta. Lo que inclina la balanza es la experiencia de trabajar contigo y el boca a boca.
De qué va este artículo
A tus clientes les importa bastante poco lo perfecto que sea tu web o tu portfolio. Lo que de verdad inclina la balanza es la sensación de tranquilidad y fiabilidad que transmites al trabajar contigo — tu servicio al cliente y el boca a boca.
1. El portfolio como infierno — o la procrastinación favorita de todo creativo
Los profesionales creativos tienen una forma de procrastinación muy popular: retocar el portfolio sin parar:
- reordenar casos de estudio y reescribir descripciones;
- buscar la tipografía perfecta y montar webs en Squarespace;
- rediseñar la landing una y otra vez;
- sentir vergüenza por proyectos "imperfectos" y esconderlos.
La lógica es: "Cuando tenga el portfolio perfecto, los clientes llegarán solos." Pero la realidad es que esto suele ser una forma cómoda de evitar salir al mercado de verdad:
- no hablar con clientes reales;
- no escuchar objeciones;
- no meterse en problemas de negocio;
- no asumir responsabilidad por plazos y resultados.