Why you need to love making mistakes
Aprende a amar los errores y transforma tu vida. Descubre cómo el fracaso puede impulsarte hacia el éxito personal y profesional.
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El miedo a equivocarse nos paraliza. Nos impide asumir ese proyecto difícil en el trabajo que podría impulsar nuestra carrera y hacernos mejores profesionales. Nos frena cuando queremos empezar a trabajar por cuenta propia o lanzar nuestro propio negocio. Nos aleja de las relaciones que merecemos. El miedo al error nos mantiene clavados en el sitio, y hay una frase de Lewis Carroll en Alicia a través del espejo que describe esto con una precisión incómoda.
"Aquí, como ves, hay que correr todo lo que puedas para permanecer en el mismo sitio. Si quieres llegar a otro lugar, debes correr al menos el doble de rápido."
Si ahora mismo te reconoces en algo de esto:
— quieres arrancar un proyecto; — hacer algo; — tienes una idea...
El flujo de conciencia puede ayudarte
Si ya tienes ideas e información para tu negocio o proyecto, empieza a actuar. Muchos libros de empresa y gestión insisten en comenzar siempre desde un objetivo a largo plazo bien definido. Te dicen: ni se te ocurra arrancar sin él. Hay algo de verdad en eso, y así es como funcionan las grandes corporaciones. Pero las revoluciones y las nuevas tecnologías las crean, casi siempre, las startups.
Empezar algo nuevo es un juego
Ahora mismo estás en el primer nivel. Sabes lo que hay que hacer aquí y ahora. Puedes intuir lo que te espera en el siguiente, quizás incluso en el tercero. Pero el nivel 81 es completamente opaco para ti, y eso está bien. A medida que avanzas fase a fase, acumulas experiencia y aprendes más. Por eso es hasta bueno empezar un camino sin saber adónde lleva: por el camino encontrarás cosas que no esperabas y tomarás el giro que más te conviene.
Lo que importa es la constancia
Pasa un nivel al día. Si puedes más, hazlo. Pero no te machaques. Mejor un poco cada día que un sprint brutal seguido de abandono total. Lo que hoy parece imposible, dentro de un año será elemental. Al arrancar un proyecto nuevo, los errores son inevitables. Y eso es normal. Te ayudan a aprender y a crecer, convirtiéndose en peldaños en el camino.
Los errores son parte inherente de cualquier proceso de aprendizaje. Te muestran qué funciona y qué no, y te permiten corregir el rumbo. Con cada paso te vuelves más seguro y más experimentado.
Acepta los errores como parte del camino
Los errores no son fracasos: son oportunidades de crecer. Tu actitud hacia ellos determina hasta dónde llegas. Si solo ves lo negativo, te frenarás a ti mismo. Pero si los tratas como lecciones, te adaptas rápido y mejoras.
Ejemplos de grandes errores
La historia está llena de casos en los que equivocarse llevó a algo grande. Piensa en Airbnb. Al principio, sus fundadores Brian Chesky y Joe Gebbia intentaron montar una empresa que ofrecía colchonetas hinchables para pasar la noche. La idea no cuajó, y el proyecto estaba al borde del cierre. En lugar de tirar la toalla, cambiaron de dirección y crearon una plataforma global para alquilar alojamiento. Hoy Airbnb vale miles de millones, y aquel "fracaso" inicial fue la base de todo lo que vino después.
Un ejemplo concreto
Escribir un texto es como completar un proyecto pequeño, así que aquí va mi modelo, que se puede extrapolar perfectamente al de lanzar cualquier proyecto.
Escribo en 5 fases:
- Vuelco un flujo de conciencia sin preocuparme por la coherencia. El objetivo es sacar todos los pensamientos fuera (el resultado suele ser un caos digno de un manifiesto surrealista).
- Edito: reordeno, elimino lo que sobra, construyo la lógica.
- Dejo que otros lo lean, recibo feedback y corrijo.
- Paso por corrección ortográfica.
- Ilustro.
Conclusión
No tengas miedo de empezar ni de equivocarte. Es una parte natural del camino. Lo que importa es la constancia y las ganas de aprender de cada tropiezo. Cada paso, aunque parezca un mal paso, te acerca a donde quieres llegar. Empieza pequeño, avanza despacio, y recuerda que todo proyecto grande comenzó con el primero.
"En mi vida he fallado más de 9.000 tiros. He perdido casi 300 partidos. En 26 ocasiones me confiaron el lanzamiento decisivo y fallé. He fracasado una y otra vez en mi vida. Y por eso triunfo." Michael Jordan